Larry Fink, CEO de BlackRock, tiene un patrimonio neto de $1.1 mil millones, principalmente por sus importantes participaciones en acciones y su compensación anual. Su paquete salarial, que promedia $20-$40 millones por año, destaca la significativa disparidad de ingresos entre ejecutivos y empleados. Su propiedad de acciones desempeña un papel crucial en la acumulación de riqueza, ejemplificando cómo las inversiones a largo plazo generan riqueza generacional en las finanzas.