Muchos cuestionaron si la entrada masiva de instituciones habría alterado fundamentalmente el patrón cíclico del mercado cripto. Esta inquietud era comprensible, pero mirando retrospectivamente, resultó ser bastante simplista. Los ciclos persistirán, incluso si evolucionan—y esta transformación será inevitable. Aunque los cambios puedan parecer disruptivos, la naturaleza cíclica del mercado seguirá vigente, adaptándose a las nuevas condiciones y actores. Por lo tanto, no se puede afirmar que la entrada de grandes instituciones haya cambiado de forma radical el comportamiento del mercado, sino que simplemente ha añadido nuevas capas a un patrón que siempre ha sido inherente a su dinámica.