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La historia de Kiarash Hossainpour es en realidad una advertencia que se siente como una lección. Este alemán de 22 años con raíces iraníes se convirtió en un ejemplo de cómo se puede perder todo muy rápidamente si se confía demasiado en los activos digitales.
Todo empezó de manera relativamente inocente. Hossainpour recibió su primer ordenador de su padre, un informático, a los diez años. El padre era estricto: quien quiere ganar dinero con la computadora, primero debe aprender a programar. Así que lo hizo. A los 13 años, inició su canal de YouTube, primero con consejos de juegos, luego con diseño web en WordPress por casi 30 dólares por página. En 2014, realizó su primer pago en Bitcoin, y su mente empezó a trabajar.
A finales de 2015, dio el gran paso: casi 40.000 euros en Bitcoin. Sus padres preguntaron con inseguridad si eso era legal, si era dinero real o solo una estafa. El padre le advirtió que esos millones no eran más que números en una pantalla. Pero Hossainpour pensó diferente. Usó su creciente patrimonio como prueba de su éxito y construyó todo un imperio como influencer financiero: canal de YouTube, presencia en redes sociales, cientos de miles de seguidores.
Las fotos lo mostraban en un Rolls-Royce, en un Lamborghini, con puros cubanos. El mensaje era claro: si yo puedo, ustedes también. Sus consejos eran a menudo sensatos: inviertan solo lo que puedan permitirse perder, pero la puesta en escena contaba otra historia.
Luego llegó la primavera de 2022. El mercado de las criptomonedas colapsó. Bitcoin cayó de forma masiva, pero lo peor le golpeó en otro lugar: Luna, esa criptomoneda en la que había apostado con celo mesiánico en su canal. Luna perdió el 99 por ciento de su valor. De un día para otro, Hossainpour había perdido hasta el 90 por ciento de su cartera de inversiones digitales. El patrimonio desapareció.
Lo que es notable: no se rinde. Aseguró a Business Insider que seguiría invirtiendo en Bitcoin. Se ve a sí mismo como un inversor estratégico, alguien que no entra en pánico. Hoy en día, Bitcoin se negocia a unos 70.870 dólares por unidad, lejos del máximo histórico de 126.080 dólares que alcanzó. Sin embargo, sigue siendo la criptomoneda más estable en su cartera.
Hossainpour culpa al equipo de Luna por el colapso. Su famoso sexto sentido, que le ayudó a ganar cientos de miles de seguidores, esta vez le falló. El problema: no solo era inversor, sino también influencer. Miles de personas siguieron sus consejos, y muchas perdieron sumas considerables.
Todo esto muestra algo importante: hacerse rico rápidamente es tentador, pero la fortuna de Kiarash Hossainpour siempre fue tan estable como el mercado en el que se basaba. Y ese mercado puede ser brutal. Su historia no es tanto sobre Bitcoin o las criptomonedas en general, sino sobre los riesgos de construir patrimonio sin entender realmente los fundamentos, y luego arrastrar a otros a la misma trampa.