Mi hermano menor compró una computadora de segunda mano, decía que tenía 1T de memoria.


Cuando la recogió al mediodía, se dio cuenta de que solo tenía 10G de espacio disponible, y empezó a maldecir.
Pero cuando regresé del trabajo por la noche, lo vi tendido frente a la computadora, con aspecto abatido,
y susurrando en voz baja:
¡Esta computadora valió la pena! ¡Valió la pena! ¡Valió la pena! ¡Un jefe con conciencia!
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado