El fondo sin ballenas: por qué esta vez la recuperación podría requerir más paciencia
En febrero de 2026, Bitcoin oscilaba entre 60,000 y 70,000 dólares, el índice de miedo y avaricia señalaba una “pánico extremo” en rojo, y los indicadores técnicos entraban en zona de sobreventa; todo esto transmitía al mercado la señal de que el fondo ya estaba cerca. Sin embargo, un analista de CryptoQuant arrojó agua fría: los verdaderos compradores aún no han llegado.
1. La paradoja del fondo: datos coherentes, ausencia de ballenas
“Muchos indicadores que observan los participantes del mercado apuntan a un fondo y un miedo extremo, pero no hemos visto a los actores principales (ballenas) aprovechar realmente esta situación”, señaló Mignolet, colaborador de CryptoQuant, en su análisis del 18 de febrero.
Su lógica central es simple y directa: el fondo no es una lectura de emociones, sino un evento — que requiere una fuerza de compra real para confirmarse. Por mucho que los indicadores sugieran un fondo, si no hay una fuerza de compra efectiva, no podemos saber dónde estará realmente el fondo.
Esto contrasta claramente con el ciclo alcista de 2024. En ese momento, aunque el miedo también dominaba los titulares, los grandes inversores estaban comprando silenciosamente — los ETF de Bitcoin en EE. UU. (especialmente el IBIT de BlackRock y el FBTC de Fidelity) estaban absorbiendo las ventas, proporcionando un soporte medible al mercado. Ahora, el patrón de acumulación de aproximadamente un año en FBTC se ha “rompido”, y la tendencia de holdings en IBIT también va a la baja.
2. Volatilidad y liquidez: otra cara del mercado
El último informe de Matrixport revela otra dificultad del mercado: aunque la volatilidad ha bajado desde niveles altos, la liquidez sigue en fuga. Bitcoin cayó rápidamente desde cerca de 85,000 dólares hasta un mínimo de 60,000, y la volatilidad implícita de las opciones alcanzó casi un 65%, reflejando una fuerte demanda de cobertura durante la caída. Posteriormente, la volatilidad volvió a situarse en torno al 50%, indicando que algunas coberturas de riesgo extremo se están levantando y la presión a corto plazo se ha aliviado.
Sin embargo, los traders están levantando gradualmente las coberturas de pánico, las posiciones totales se han reducido notablemente y la participación ha disminuido. Matrixport señala que, en la historia, estas características suelen aparecer antes del inicio de movimientos direccionales importantes. Pero la pregunta es, ¿hacia arriba o hacia abajo?
3. Variables macroeconómicas: mejoras y divergencias
A nivel macro, hay señales positivas. El mercado de pronósticos ha reducido la probabilidad de recesión en EE. UU. en 2026 del más del 40% a poco más del 20%. La liquidez global se expande a más del 10% anual, un contexto que generalmente no coincide con un mercado bajista prolongado de Bitcoin.
No obstante, los precios de los activos criptográficos no han seguido claramente la mejora macroeconómica. Andrei Dragosh, director de investigación de Bitwise Europe, señala que esta divergencia suele ser difícil de mantener a largo plazo. Pero advierte que, salvo en la pandemia de COVID-19, Bitcoin generalmente no sale de una recuperación en V tras ventas intensas; “lo más probable es que sigamos en rango o en caída”.
4. El arte de esperar: la confirmación del fondo lleva tiempo
El analista de Bloomberg Intelligence, Mike McGlone, recientemente ajustó su pronóstico extremadamente bajista, elevando su objetivo de caída de Bitcoin de 10,000 a aproximadamente 28,000 dólares. Aunque sigue siendo pesimista, refleja que la valoración del mercado ante escenarios extremos se está ajustando.
Mignolet describe la etapa actual como “esperar”: da un paso atrás, observa “la liquidez que fluye, la oferta y demanda, y el sentimiento general del mercado”, y luego “reinicia” su marco de análisis. En su opinión, este ciclo bajista “no terminará fácilmente”, y el resultado posible puede ser una caída mayor a lo esperado, o un rango prolongado, o ambas cosas.
5. Conclusión
Cuando todos miran los mismos datos y sacan las mismas conclusiones, el mercado suele no seguir el guion previsto. La ausencia de ballenas nos recuerda que la formación de un fondo requiere no solo que la presión de venta se agote, sino también que los compradores regresen de verdad.
Para los inversores comunes, confirmar un fondo puede ser más importante que adivinarlo. Como dice Mignolet, incluso si el precio finalmente se mantiene en la zona actual, se necesita tiempo para considerarlo confirmado. En un mercado lleno de ruido, la paciencia suele ser más valiosa que la predicción.
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El fondo sin ballenas: por qué esta vez la recuperación podría requerir más paciencia
En febrero de 2026, Bitcoin oscilaba entre 60,000 y 70,000 dólares, el índice de miedo y avaricia señalaba una “pánico extremo” en rojo, y los indicadores técnicos entraban en zona de sobreventa; todo esto transmitía al mercado la señal de que el fondo ya estaba cerca. Sin embargo, un analista de CryptoQuant arrojó agua fría: los verdaderos compradores aún no han llegado.
1. La paradoja del fondo: datos coherentes, ausencia de ballenas
“Muchos indicadores que observan los participantes del mercado apuntan a un fondo y un miedo extremo, pero no hemos visto a los actores principales (ballenas) aprovechar realmente esta situación”, señaló Mignolet, colaborador de CryptoQuant, en su análisis del 18 de febrero.
Su lógica central es simple y directa: el fondo no es una lectura de emociones, sino un evento — que requiere una fuerza de compra real para confirmarse. Por mucho que los indicadores sugieran un fondo, si no hay una fuerza de compra efectiva, no podemos saber dónde estará realmente el fondo.
Esto contrasta claramente con el ciclo alcista de 2024. En ese momento, aunque el miedo también dominaba los titulares, los grandes inversores estaban comprando silenciosamente — los ETF de Bitcoin en EE. UU. (especialmente el IBIT de BlackRock y el FBTC de Fidelity) estaban absorbiendo las ventas, proporcionando un soporte medible al mercado. Ahora, el patrón de acumulación de aproximadamente un año en FBTC se ha “rompido”, y la tendencia de holdings en IBIT también va a la baja.
2. Volatilidad y liquidez: otra cara del mercado
El último informe de Matrixport revela otra dificultad del mercado: aunque la volatilidad ha bajado desde niveles altos, la liquidez sigue en fuga. Bitcoin cayó rápidamente desde cerca de 85,000 dólares hasta un mínimo de 60,000, y la volatilidad implícita de las opciones alcanzó casi un 65%, reflejando una fuerte demanda de cobertura durante la caída. Posteriormente, la volatilidad volvió a situarse en torno al 50%, indicando que algunas coberturas de riesgo extremo se están levantando y la presión a corto plazo se ha aliviado.
Sin embargo, los traders están levantando gradualmente las coberturas de pánico, las posiciones totales se han reducido notablemente y la participación ha disminuido. Matrixport señala que, en la historia, estas características suelen aparecer antes del inicio de movimientos direccionales importantes. Pero la pregunta es, ¿hacia arriba o hacia abajo?
3. Variables macroeconómicas: mejoras y divergencias
A nivel macro, hay señales positivas. El mercado de pronósticos ha reducido la probabilidad de recesión en EE. UU. en 2026 del más del 40% a poco más del 20%. La liquidez global se expande a más del 10% anual, un contexto que generalmente no coincide con un mercado bajista prolongado de Bitcoin.
No obstante, los precios de los activos criptográficos no han seguido claramente la mejora macroeconómica. Andrei Dragosh, director de investigación de Bitwise Europe, señala que esta divergencia suele ser difícil de mantener a largo plazo. Pero advierte que, salvo en la pandemia de COVID-19, Bitcoin generalmente no sale de una recuperación en V tras ventas intensas; “lo más probable es que sigamos en rango o en caída”.
4. El arte de esperar: la confirmación del fondo lleva tiempo
El analista de Bloomberg Intelligence, Mike McGlone, recientemente ajustó su pronóstico extremadamente bajista, elevando su objetivo de caída de Bitcoin de 10,000 a aproximadamente 28,000 dólares. Aunque sigue siendo pesimista, refleja que la valoración del mercado ante escenarios extremos se está ajustando.
Mignolet describe la etapa actual como “esperar”: da un paso atrás, observa “la liquidez que fluye, la oferta y demanda, y el sentimiento general del mercado”, y luego “reinicia” su marco de análisis. En su opinión, este ciclo bajista “no terminará fácilmente”, y el resultado posible puede ser una caída mayor a lo esperado, o un rango prolongado, o ambas cosas.
5. Conclusión
Cuando todos miran los mismos datos y sacan las mismas conclusiones, el mercado suele no seguir el guion previsto. La ausencia de ballenas nos recuerda que la formación de un fondo requiere no solo que la presión de venta se agote, sino también que los compradores regresen de verdad.
Para los inversores comunes, confirmar un fondo puede ser más importante que adivinarlo. Como dice Mignolet, incluso si el precio finalmente se mantiene en la zona actual, se necesita tiempo para considerarlo confirmado. En un mercado lleno de ruido, la paciencia suele ser más valiosa que la predicción.