El plan de reserva de criptomonedas de Kazajistán avanza a medida que los activos digitales confiscados pasan a estar bajo la supervisión del banco central
Las autoridades en Astana están formalizando un nuevo marco estatal en el que una reserva de criptomonedas de Kazajistán coexistirá junto con oro y moneda extranjera bajo una supervisión más estricta.
Corporación Nacional de Inversiones detalla la reserva respaldada por el estado
El brazo de inversión del banco central de Kazajistán, la Corporación Nacional de Inversiones, ha presentado planes para ampliar una reserva de activos digitales respaldada por el estado. La estructura utilizará activos digitales confiscados junto con reservas en moneda extranjera y oro. Los funcionarios afirman que la iniciativa marca un cambio cauteloso pero notable en la política cripto a nivel nacional.
La corporación ya ha destinado 350 millones de dólares en moneda extranjera y oro para la reserva. Además, estos activos tradicionales se combinarán con criptomonedas confiscadas en investigaciones criminales. Para gestionar la cartera, la Corporación Nacional de Inversiones ha abierto una cuenta dedicada en el Depósito Central de Kazajistán. Esta cuenta contendrá todas las inversiones relacionadas con criptomonedas, apoyando la transparencia y la supervisión centralizada.
Modelo de financiación de la reserva y marco de custodia de criptomonedas
El brazo de inversión estatal no comprará tokens directamente en el mercado. En cambio, planea obtener exposición a activos digitales a través de vehículos de inversión estructurados. Los funcionarios argumentan que este modelo reduce los riesgos operativos y de mercado. Además, encaja dentro de las prácticas conservadoras de inversión del banco central, permitiendo aún una expansión gradual de la reserva.
El nuevo marco de custodia de criptomonedas gira en torno a una cuenta segregada para inversiones relacionadas con activos digitales. Esta estructura mantiene la reserva separada de las operaciones diarias del banco central. Como resultado, limita el riesgo sistémico y las disputas contables. Además, mejora la elaboración de informes, la supervisión y el rastreo de activos en cada etapa, reforzando una disciplina financiera más estricta y la supervisión del banco central.
La estrategia presentó por primera vez el esquema de esta reserva de criptomonedas estatal el año pasado. En ese momento, el banco central enfatizó que la financiación provendría de activos confiscados y operaciones mineras vinculadas al gobierno, en lugar de compras en mercado abierto. Dicho esto, el diseño actual profundiza el papel de los intermediarios regulados.
Exposición a fondos de cobertura y estrategia de capital de riesgo
Para implementar el modelo, la Corporación Nacional de Inversiones planea trabajar con fondos de cobertura especializados en mercados de activos digitales. Ya ha preseleccionado cinco firmas, aunque los funcionarios no han divulgado sus nombres. Estos gestores externos proporcionarán exposición a criptomonedas a través de fondos de cobertura, permitiendo que el estado evite el comercio directo en bolsas volátiles.
Paralelamente, la corporación pretende asignar capital a fondos de capital de riesgo enfocados en criptomonedas. Este enfoque amplía la exposición más allá de tokens líquidos y hacia proyectos de blockchain en etapas tempranas. Además, busca equilibrar la innovación de mayor riesgo con el potencial de retorno a largo plazo. Los funcionarios destacan que la estrategia favorece la participación controlada sobre la especulación a corto plazo.
Dentro de esta estructura, las autoridades se refieren explícitamente a la emergente reserva de criptomonedas de Kazajistán como una herramienta para la diversificación. Sin embargo, subrayan que los principales objetivos siguen siendo la estabilidad financiera, el cumplimiento regulatorio y límites claros de riesgo, no la generación agresiva de rendimientos.
Reacción contra intercambios ilegales y pipeline de activos confiscados
El plan de reserva sigue a una amplia operación contra intercambios ilegales en todo el país. Los cuerpos de seguridad han cerrado 130 plataformas sin licencia que operaban en el mercado de intercambios de criptomonedas de Kazajistán. Según los investigadores, esas entidades generaron aproximadamente 124 millones de dólares en ingresos totales antes del cierre.
Las autoridades informan que ya se han confiscado activos por valor de más de 5 millones de dólares en casos relacionados. Parte de estas posesiones será redirigida a la nueva reserva. Además, en diciembre, wallets asociados con Aleksey Bilyuchenko transfirieron 1,300 bitcoins, valorados en unos 114 millones de dólares, a intercambios desconocidos. Ese episodio evidenció los desafíos continuos en la aplicación de la ley y la necesidad de mejorar el rastreo de activos.
Los funcionarios vinculan la actual operación a preocupaciones más amplias sobre la estabilidad financiera. Los reguladores siguen apuntando a la salida de capitales y a los centros de comercio clandestino. Además, enmarcan estas acciones como respuesta a la crisis minera de 2022, que provocó un aumento en la demanda de energía y una presión severa sobre el suministro eléctrico debido a la intensa actividad minera de criptomonedas en Kazajistán.
De la crisis minera al modelo de reserva regulada
La turbulencia de 2022 obligó a una revisión profunda de la regulación de criptomonedas en Kazajistán. Los responsables políticos tomaron medidas para controlar las operaciones sin licencia y reevaluar el papel de la minería de criptomonedas en la economía nacional. Desde entonces, las autoridades han intensificado la supervisión de intercambios, mineros y flujos financieros relacionados. Sin embargo, también han dejado espacio para una participación regulada y dirigida por el estado.
El modelo de reserva en evolución refleja esta postura recalibrada. Los funcionarios ahora enfatizan la regulación, la gestión de riesgos y la transparencia sobre el crecimiento desenfrenado. En la práctica, eso significa canalizar la exposición a través de fondos de cobertura supervisados y vehículos de inversión en lugar de participaciones directas, incluso cuando los activos digitales confiscados siguen alimentando la reserva.
Para inversores locales e internacionales, la iniciativa señala un regreso cuidadosamente gestionado al compromiso con activos digitales tras años de turbulencias. El enfoque sigue centrado en la estabilidad, la custodia estructurada y la financiación basada en la aplicación de la ley, confiando en que una reserva disciplinada puede coexistir con controles más estrictos en el mercado en general.
En resumen, Kazajistán está convirtiendo el legado de sus campañas de aplicación de la ley y la crisis minera en una reserva gestionada por el estado que combina criptomonedas confiscadas, moneda y oro bajo una supervisión clara, con el objetivo de reconstruir la confianza y minimizar el riesgo sistémico.
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El plan de reserva de criptomonedas de Kazajistán avanza a medida que los activos digitales confiscados pasan a estar bajo la supervisión del banco central
Las autoridades en Astana están formalizando un nuevo marco estatal en el que una reserva de criptomonedas de Kazajistán coexistirá junto con oro y moneda extranjera bajo una supervisión más estricta.
Corporación Nacional de Inversiones detalla la reserva respaldada por el estado
El brazo de inversión del banco central de Kazajistán, la Corporación Nacional de Inversiones, ha presentado planes para ampliar una reserva de activos digitales respaldada por el estado. La estructura utilizará activos digitales confiscados junto con reservas en moneda extranjera y oro. Los funcionarios afirman que la iniciativa marca un cambio cauteloso pero notable en la política cripto a nivel nacional.
La corporación ya ha destinado 350 millones de dólares en moneda extranjera y oro para la reserva. Además, estos activos tradicionales se combinarán con criptomonedas confiscadas en investigaciones criminales. Para gestionar la cartera, la Corporación Nacional de Inversiones ha abierto una cuenta dedicada en el Depósito Central de Kazajistán. Esta cuenta contendrá todas las inversiones relacionadas con criptomonedas, apoyando la transparencia y la supervisión centralizada.
Modelo de financiación de la reserva y marco de custodia de criptomonedas
El brazo de inversión estatal no comprará tokens directamente en el mercado. En cambio, planea obtener exposición a activos digitales a través de vehículos de inversión estructurados. Los funcionarios argumentan que este modelo reduce los riesgos operativos y de mercado. Además, encaja dentro de las prácticas conservadoras de inversión del banco central, permitiendo aún una expansión gradual de la reserva.
El nuevo marco de custodia de criptomonedas gira en torno a una cuenta segregada para inversiones relacionadas con activos digitales. Esta estructura mantiene la reserva separada de las operaciones diarias del banco central. Como resultado, limita el riesgo sistémico y las disputas contables. Además, mejora la elaboración de informes, la supervisión y el rastreo de activos en cada etapa, reforzando una disciplina financiera más estricta y la supervisión del banco central.
La estrategia presentó por primera vez el esquema de esta reserva de criptomonedas estatal el año pasado. En ese momento, el banco central enfatizó que la financiación provendría de activos confiscados y operaciones mineras vinculadas al gobierno, en lugar de compras en mercado abierto. Dicho esto, el diseño actual profundiza el papel de los intermediarios regulados.
Exposición a fondos de cobertura y estrategia de capital de riesgo
Para implementar el modelo, la Corporación Nacional de Inversiones planea trabajar con fondos de cobertura especializados en mercados de activos digitales. Ya ha preseleccionado cinco firmas, aunque los funcionarios no han divulgado sus nombres. Estos gestores externos proporcionarán exposición a criptomonedas a través de fondos de cobertura, permitiendo que el estado evite el comercio directo en bolsas volátiles.
Paralelamente, la corporación pretende asignar capital a fondos de capital de riesgo enfocados en criptomonedas. Este enfoque amplía la exposición más allá de tokens líquidos y hacia proyectos de blockchain en etapas tempranas. Además, busca equilibrar la innovación de mayor riesgo con el potencial de retorno a largo plazo. Los funcionarios destacan que la estrategia favorece la participación controlada sobre la especulación a corto plazo.
Dentro de esta estructura, las autoridades se refieren explícitamente a la emergente reserva de criptomonedas de Kazajistán como una herramienta para la diversificación. Sin embargo, subrayan que los principales objetivos siguen siendo la estabilidad financiera, el cumplimiento regulatorio y límites claros de riesgo, no la generación agresiva de rendimientos.
Reacción contra intercambios ilegales y pipeline de activos confiscados
El plan de reserva sigue a una amplia operación contra intercambios ilegales en todo el país. Los cuerpos de seguridad han cerrado 130 plataformas sin licencia que operaban en el mercado de intercambios de criptomonedas de Kazajistán. Según los investigadores, esas entidades generaron aproximadamente 124 millones de dólares en ingresos totales antes del cierre.
Las autoridades informan que ya se han confiscado activos por valor de más de 5 millones de dólares en casos relacionados. Parte de estas posesiones será redirigida a la nueva reserva. Además, en diciembre, wallets asociados con Aleksey Bilyuchenko transfirieron 1,300 bitcoins, valorados en unos 114 millones de dólares, a intercambios desconocidos. Ese episodio evidenció los desafíos continuos en la aplicación de la ley y la necesidad de mejorar el rastreo de activos.
Los funcionarios vinculan la actual operación a preocupaciones más amplias sobre la estabilidad financiera. Los reguladores siguen apuntando a la salida de capitales y a los centros de comercio clandestino. Además, enmarcan estas acciones como respuesta a la crisis minera de 2022, que provocó un aumento en la demanda de energía y una presión severa sobre el suministro eléctrico debido a la intensa actividad minera de criptomonedas en Kazajistán.
De la crisis minera al modelo de reserva regulada
La turbulencia de 2022 obligó a una revisión profunda de la regulación de criptomonedas en Kazajistán. Los responsables políticos tomaron medidas para controlar las operaciones sin licencia y reevaluar el papel de la minería de criptomonedas en la economía nacional. Desde entonces, las autoridades han intensificado la supervisión de intercambios, mineros y flujos financieros relacionados. Sin embargo, también han dejado espacio para una participación regulada y dirigida por el estado.
El modelo de reserva en evolución refleja esta postura recalibrada. Los funcionarios ahora enfatizan la regulación, la gestión de riesgos y la transparencia sobre el crecimiento desenfrenado. En la práctica, eso significa canalizar la exposición a través de fondos de cobertura supervisados y vehículos de inversión en lugar de participaciones directas, incluso cuando los activos digitales confiscados siguen alimentando la reserva.
Para inversores locales e internacionales, la iniciativa señala un regreso cuidadosamente gestionado al compromiso con activos digitales tras años de turbulencias. El enfoque sigue centrado en la estabilidad, la custodia estructurada y la financiación basada en la aplicación de la ley, confiando en que una reserva disciplinada puede coexistir con controles más estrictos en el mercado en general.
En resumen, Kazajistán está convirtiendo el legado de sus campañas de aplicación de la ley y la crisis minera en una reserva gestionada por el estado que combina criptomonedas confiscadas, moneda y oro bajo una supervisión clara, con el objetivo de reconstruir la confianza y minimizar el riesgo sistémico.