La alarma global alimenta la fuga hacia los bienes refugio
Las últimas tensiones internacionales no solo han monopolizado los titulares de los periódicos: están rediseñando completamente los flujos de capital en los mercados de materias primas. La situación en Venezuela, los conflictos en curso y las incertidumbres macroeconómicas han impulsado a los inversores hacia activos de protección, transformando los metales preciosos en un recurso de supervivencia.
El miércoles por la mañana, la carrera no muestra signos de desaceleración. El oro ha superado la barrera de los 4510 dólares la onza, consolidándose como el bien refugio por excelencia. Paralelamente, la plata continúa sorprendiendo: acaba de superar los 71,80 dólares, borrando los máximos anteriores con una soltura que deja sin aliento a los traders. Mientras tanto, los nuevos datos sobre las cotizaciones del paladio muestran un rendimiento extraordinario: el metal ha alcanzado los 1897 dólares, marcando un +107% desde principios de año.
Cuando el dólar cede, los metales despegan
La debilidad estructural del dólar estadounidense representa el verdadero motor de este ascenso. El índice del dólar perdió un 0,36% solo el martes, alcanzando el mínimo desde el 3 de octubre en 97,85. Las previsiones para diciembre hablan de una caída del 1,4%, la peor desde agosto, mientras que la disminución anual debería tocar el -9,6%, la más amplia desde 2017.
¿Qué está ocurriendo? A pesar de que el PIB estadounidense del tercer trimestre registró un +4,3% anualizado (sobre las expectativas de 3,3%), el mercado simplemente ignoró esta noticia positiva. La atención sigue centrada en los recortes de tasas de la Reserva Federal: la probabilidad de que la Fed no actúe a finales de enero es del 87%, pero los futuros sobre tasas sugieren que el primer recorte podría materializarse en junio de 2026, con dos reducciones de 25 puntos básicos previstas para ese año.
Añadan a esta mezcla el índice de confianza de los consumidores de EE. UU. que cayó a 89,1 en diciembre (esperado 91,0), y tendrán la receta perfecta para un dólar debilitado y metales preciosos en auge.
Platino y paladio: los gigantes ocultos del rally
Mientras el oro y la plata capturan la atención, el platino y el paladio escriben capítulos igualmente impresionantes. El platino saltó un 7,5% el martes, alcanzando los 2334 dólares en la sesión asiática del miércoles, con una ganancia semanal del 18% y un acumulado mensual del 39%. A nivel anual, el +155% testimonia una demanda industrial que no muestra signos de ceder.
Las cotizaciones del paladio, mientras tanto, cuentan una historia similar: el metal ha actualizado máximos trienales en 1897 dólares, con subidas semanales superiores al 10% y un impulso anual que ha alcanzado el 107%. Siete sesiones consecutivas de ganancias han preparado el terreno para este impulso final del año.
La demanda subyacente sigue siendo robusta: los sectores automotriz y electrónico continúan confiando en estos metales como componentes críticos de sus cadenas de suministro.
El efecto combinado: plata impulsada a 150%
Entre todos los protagonistas, la plata quizás tenga la historia más sensacional. Desde principios de año ha acumulado un impresionante +150%, con diciembre solo que ha contribuido con un +27%. El martes superó la barrera histórica de los 71 dólares, cerrando en 71,06 con un máximo intradía de 71,55.
Los analistas de Zaner Metals indican que el próximo nivel objetivo podría ser 75 dólares, aunque las tomas de beneficios de fin de año podrían generar una corrección táctica a corto plazo.
El contexto: cuando la geopolítica gana a la macro
El impulso no proviene solo de los números económicos. El miércoles por la mañana representa de hecho la víspera de Navidad: muchos mercados occidentales cerrarán completamente o antes de tiempo, creando un entorno de liquidez reducida que amplifica la volatilidad. Pero bajo esta superficie de datos técnicos se esconden decisiones estratégicas reales.
Las advertencias diplomáticas de Rusia hacia otros países latinoamericanos, los movimientos militares en el Caribe y el conflicto persistente en Ucrania han creado un trasfondo de incertidumbre que los gestores patrimoniales no pueden ignorar. Cuando los horizontes políticos se oscurecen, los metales preciosos se convierten en el lenguaje universal de la prudencia.
Qué esperar ahora
La ventana de trading restringida de la semana navideña podría causar oscilaciones direccionales amplificadas o inversiones repentinas. Sin embargo, la tendencia estructural sigue siendo alcista mientras persistan las siguientes condiciones: tensiones geopolíticas sin resolver, dólar débil y expectativas de relajamiento monetario de la Fed.
Para los inversores, el panorama es complejo: las cotizaciones del paladio probablemente seguirán el ciclo de la demanda industrial, mientras que el oro y la plata permanecerán ligados al sentimiento de aversión al riesgo. Monitorizar los anuncios de la Fed y los desarrollos geopolíticos sigue siendo la prioridad absoluta para captar los próximos movimientos significativos.
A las 08:04 (UTC+8), el oro cotiza en 4510,34 dólares la onza. La partida no ha terminado.
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La crisis geopolítica desencadena una rali sin descanso: oro y plata rompen máximos, cotizaciones de paladio en aumento del 107%
La alarma global alimenta la fuga hacia los bienes refugio
Las últimas tensiones internacionales no solo han monopolizado los titulares de los periódicos: están rediseñando completamente los flujos de capital en los mercados de materias primas. La situación en Venezuela, los conflictos en curso y las incertidumbres macroeconómicas han impulsado a los inversores hacia activos de protección, transformando los metales preciosos en un recurso de supervivencia.
El miércoles por la mañana, la carrera no muestra signos de desaceleración. El oro ha superado la barrera de los 4510 dólares la onza, consolidándose como el bien refugio por excelencia. Paralelamente, la plata continúa sorprendiendo: acaba de superar los 71,80 dólares, borrando los máximos anteriores con una soltura que deja sin aliento a los traders. Mientras tanto, los nuevos datos sobre las cotizaciones del paladio muestran un rendimiento extraordinario: el metal ha alcanzado los 1897 dólares, marcando un +107% desde principios de año.
Cuando el dólar cede, los metales despegan
La debilidad estructural del dólar estadounidense representa el verdadero motor de este ascenso. El índice del dólar perdió un 0,36% solo el martes, alcanzando el mínimo desde el 3 de octubre en 97,85. Las previsiones para diciembre hablan de una caída del 1,4%, la peor desde agosto, mientras que la disminución anual debería tocar el -9,6%, la más amplia desde 2017.
¿Qué está ocurriendo? A pesar de que el PIB estadounidense del tercer trimestre registró un +4,3% anualizado (sobre las expectativas de 3,3%), el mercado simplemente ignoró esta noticia positiva. La atención sigue centrada en los recortes de tasas de la Reserva Federal: la probabilidad de que la Fed no actúe a finales de enero es del 87%, pero los futuros sobre tasas sugieren que el primer recorte podría materializarse en junio de 2026, con dos reducciones de 25 puntos básicos previstas para ese año.
Añadan a esta mezcla el índice de confianza de los consumidores de EE. UU. que cayó a 89,1 en diciembre (esperado 91,0), y tendrán la receta perfecta para un dólar debilitado y metales preciosos en auge.
Platino y paladio: los gigantes ocultos del rally
Mientras el oro y la plata capturan la atención, el platino y el paladio escriben capítulos igualmente impresionantes. El platino saltó un 7,5% el martes, alcanzando los 2334 dólares en la sesión asiática del miércoles, con una ganancia semanal del 18% y un acumulado mensual del 39%. A nivel anual, el +155% testimonia una demanda industrial que no muestra signos de ceder.
Las cotizaciones del paladio, mientras tanto, cuentan una historia similar: el metal ha actualizado máximos trienales en 1897 dólares, con subidas semanales superiores al 10% y un impulso anual que ha alcanzado el 107%. Siete sesiones consecutivas de ganancias han preparado el terreno para este impulso final del año.
La demanda subyacente sigue siendo robusta: los sectores automotriz y electrónico continúan confiando en estos metales como componentes críticos de sus cadenas de suministro.
El efecto combinado: plata impulsada a 150%
Entre todos los protagonistas, la plata quizás tenga la historia más sensacional. Desde principios de año ha acumulado un impresionante +150%, con diciembre solo que ha contribuido con un +27%. El martes superó la barrera histórica de los 71 dólares, cerrando en 71,06 con un máximo intradía de 71,55.
Los analistas de Zaner Metals indican que el próximo nivel objetivo podría ser 75 dólares, aunque las tomas de beneficios de fin de año podrían generar una corrección táctica a corto plazo.
El contexto: cuando la geopolítica gana a la macro
El impulso no proviene solo de los números económicos. El miércoles por la mañana representa de hecho la víspera de Navidad: muchos mercados occidentales cerrarán completamente o antes de tiempo, creando un entorno de liquidez reducida que amplifica la volatilidad. Pero bajo esta superficie de datos técnicos se esconden decisiones estratégicas reales.
Las advertencias diplomáticas de Rusia hacia otros países latinoamericanos, los movimientos militares en el Caribe y el conflicto persistente en Ucrania han creado un trasfondo de incertidumbre que los gestores patrimoniales no pueden ignorar. Cuando los horizontes políticos se oscurecen, los metales preciosos se convierten en el lenguaje universal de la prudencia.
Qué esperar ahora
La ventana de trading restringida de la semana navideña podría causar oscilaciones direccionales amplificadas o inversiones repentinas. Sin embargo, la tendencia estructural sigue siendo alcista mientras persistan las siguientes condiciones: tensiones geopolíticas sin resolver, dólar débil y expectativas de relajamiento monetario de la Fed.
Para los inversores, el panorama es complejo: las cotizaciones del paladio probablemente seguirán el ciclo de la demanda industrial, mientras que el oro y la plata permanecerán ligados al sentimiento de aversión al riesgo. Monitorizar los anuncios de la Fed y los desarrollos geopolíticos sigue siendo la prioridad absoluta para captar los próximos movimientos significativos.
A las 08:04 (UTC+8), el oro cotiza en 4510,34 dólares la onza. La partida no ha terminado.