Un día conocí a un trader que se jactaba de haber estudiado a fondo todos los indicadores técnicos y modelos de gestión de riesgos. ¿El resultado? Por un retraso de 3 segundos en la cotización de un oráculo, fue liquidado en un mercado tranquilo y casi surrealista. Mirando su historial de liquidaciones, sonrió con amargura: "Por muy sofisticada que sea la estrategia, no sirve de nada. Lo que realmente me mató no fue la vela K, sino una fuente de datos que nunca imaginé."
Esta es la sátira más negra en el trading de criptomonedas. Tus stops meticulosamente diseñados, tu gestión de posiciones perfeccionada, tus puntos de entrada validados una y otra vez, todo puede acabar en la nada por algo que no puedes ver ni tocar: el precio real del activo.
**Aquí está el núcleo del problema**
Cuando depositas ETH en un protocolo DeFi, apalancas, y negocias derivados, el contrato inteligente necesita una información crucial: ¿cuánto vale ahora mismo el ETH? ¿De dónde proviene ese precio? De un oráculo.
Suena sencillo, pero en realidad hay minas ocultas:
Retraso de 2 segundos — el precio llega con retraso, y en mercados muy volátiles puedes ser liquidado por error; errores en los decimales — el sistema piensa que no tienes suficiente colateral y te liquida automáticamente; manipulación de datos — el riesgo de toda la cadena DeFi colapsa en un instante, y el protocolo puede ser drenado sistemáticamente.
Todas tus medidas de gestión de riesgos se vuelven inútiles en el momento en que los datos fuente fallan. Por eso muchos traders experimentados llevan en su interior una sombra — ese "asesino invisible".
**Alguien decidió cambiar esta situación**
Leo Su y Simon Shieh, fundadores de APRO, vieron esto claramente: en lugar de ser el N-ésimo intermediario de información (oráculo), mejor ser el "forense de datos".
Los oráculos tradicionales son como carteros — llevan números de un lugar a otro sin preocuparse por el contenido del paquete. La estrategia de APRO es radicalmente diferente:
La primera capa es un control de seguridad con IA — antes de que los datos entren en el protocolo, pasan por un modelo de aprendizaje automático que detecta y aísla datos anómalos; la segunda capa es un jurado global — un mecanismo de consenso entre múltiples nodos independientes que asegura que no se puedan manipular o fallar en un solo punto.
En pocas palabras, pasamos de un "reenviar ciegamente" a un "auditar activamente".
¿Qué significa esto para todo el ecosistema DeFi? La liquidación ya no será solo una probabilidad, sino que tendrá una garantía técnica real. Los traders podrán concentrarse en sus estrategias, en lugar de estar pendientes cada día de que un fallo en el oráculo pueda arruinar todo.
El mercado cripto no escasea de nuevos conceptos, pero sí de tecnologías que realmente resuelvan problemas. Desde esta perspectiva, APRO aborda el problema central — y esa es la razón por la que vale la pena prestarle atención.
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Ser_APY_2000
· 01-07 14:53
La oráculo se liquida con una demora de 3 segundos, qué mala suerte, no puedo ni sonreír
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LuckyBlindCat
· 01-05 03:48
Me he quedado en shock, en 3 segundos de retraso me liquidaron, esto es demasiado absurdo. Este tipo debe tener mucha mala suerte.
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BackrowObserver
· 01-05 03:46
En solo 3 segundos, ¡qué brutal!
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CryptoWageSlave
· 01-05 03:40
Las oráculos son realmente una bomba de tiempo, y no son pocos los amigos que han sido eliminados.
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ShamedApeSeller
· 01-05 03:38
Otra vez la culpa es de los oráculos, ya lo dije, estas cosas son más negras que un cisne negro, no es de extrañar que ese tipo fuera expuesto.
Un día conocí a un trader que se jactaba de haber estudiado a fondo todos los indicadores técnicos y modelos de gestión de riesgos. ¿El resultado? Por un retraso de 3 segundos en la cotización de un oráculo, fue liquidado en un mercado tranquilo y casi surrealista. Mirando su historial de liquidaciones, sonrió con amargura: "Por muy sofisticada que sea la estrategia, no sirve de nada. Lo que realmente me mató no fue la vela K, sino una fuente de datos que nunca imaginé."
Esta es la sátira más negra en el trading de criptomonedas. Tus stops meticulosamente diseñados, tu gestión de posiciones perfeccionada, tus puntos de entrada validados una y otra vez, todo puede acabar en la nada por algo que no puedes ver ni tocar: el precio real del activo.
**Aquí está el núcleo del problema**
Cuando depositas ETH en un protocolo DeFi, apalancas, y negocias derivados, el contrato inteligente necesita una información crucial: ¿cuánto vale ahora mismo el ETH? ¿De dónde proviene ese precio? De un oráculo.
Suena sencillo, pero en realidad hay minas ocultas:
Retraso de 2 segundos — el precio llega con retraso, y en mercados muy volátiles puedes ser liquidado por error; errores en los decimales — el sistema piensa que no tienes suficiente colateral y te liquida automáticamente; manipulación de datos — el riesgo de toda la cadena DeFi colapsa en un instante, y el protocolo puede ser drenado sistemáticamente.
Todas tus medidas de gestión de riesgos se vuelven inútiles en el momento en que los datos fuente fallan. Por eso muchos traders experimentados llevan en su interior una sombra — ese "asesino invisible".
**Alguien decidió cambiar esta situación**
Leo Su y Simon Shieh, fundadores de APRO, vieron esto claramente: en lugar de ser el N-ésimo intermediario de información (oráculo), mejor ser el "forense de datos".
Los oráculos tradicionales son como carteros — llevan números de un lugar a otro sin preocuparse por el contenido del paquete. La estrategia de APRO es radicalmente diferente:
La primera capa es un control de seguridad con IA — antes de que los datos entren en el protocolo, pasan por un modelo de aprendizaje automático que detecta y aísla datos anómalos; la segunda capa es un jurado global — un mecanismo de consenso entre múltiples nodos independientes que asegura que no se puedan manipular o fallar en un solo punto.
En pocas palabras, pasamos de un "reenviar ciegamente" a un "auditar activamente".
¿Qué significa esto para todo el ecosistema DeFi? La liquidación ya no será solo una probabilidad, sino que tendrá una garantía técnica real. Los traders podrán concentrarse en sus estrategias, en lugar de estar pendientes cada día de que un fallo en el oráculo pueda arruinar todo.
El mercado cripto no escasea de nuevos conceptos, pero sí de tecnologías que realmente resuelvan problemas. Desde esta perspectiva, APRO aborda el problema central — y esa es la razón por la que vale la pena prestarle atención.