La autonomía suena emocionante hasta que haces una pregunta sencilla: ¿en quién confías cuando nadie está mirando?
Ese es el problema que @openmind_agi está resolviendo en silencio.
A medida que los robots y los sistemas de IA comienzan a actuar por sí mismos, el verdadero desafío ya no es la inteligencia. Es la responsabilidad. Saber quién inició una acción, dónde ocurrió y si se puede confiar sin volver a involucrar a un humano en el proceso.
Aquí es donde encaja para mí FABRIC de OpenMind.
En lugar de tratar a los robots como máquinas aisladas, FABRIC les proporciona reglas compartidas. Identidad que pueden demostrar. Contexto que pueden verificar. Acciones que se pueden comprobar después de los hechos. Eso es lo que convierte la autonomía de una demostración en algo en lo que realmente puedes confiar.
Las recientes actualizaciones de FABRIC parecen un paso hacia esa realidad. No características más ruidosas, no promesas más grandes, solo cimientos más sólidos que hacen que los sistemas autónomos sean más seguros para existir en espacios reales.
Para que la autonomía funcione, la confianza debe integrarse en el propio sistema. Esa es la capa en la que OpenMind está enfocándose.
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La autonomía suena emocionante hasta que haces una pregunta sencilla: ¿en quién confías cuando nadie está mirando?
Ese es el problema que @openmind_agi está resolviendo en silencio.
A medida que los robots y los sistemas de IA comienzan a actuar por sí mismos, el verdadero desafío ya no es la inteligencia. Es la responsabilidad. Saber quién inició una acción, dónde ocurrió y si se puede confiar sin volver a involucrar a un humano en el proceso.
Aquí es donde encaja para mí FABRIC de OpenMind.
En lugar de tratar a los robots como máquinas aisladas, FABRIC les proporciona reglas compartidas. Identidad que pueden demostrar. Contexto que pueden verificar. Acciones que se pueden comprobar después de los hechos. Eso es lo que convierte la autonomía de una demostración en algo en lo que realmente puedes confiar.
Las recientes actualizaciones de FABRIC parecen un paso hacia esa realidad. No características más ruidosas, no promesas más grandes, solo cimientos más sólidos que hacen que los sistemas autónomos sean más seguros para existir en espacios reales.
Para que la autonomía funcione, la confianza debe integrarse en el propio sistema. Esa es la capa en la que OpenMind está enfocándose.