El patrón “Cabeza y Hombros” es una de las señales de reversión de tendencia más fiables en el mercado de criptomonedas. Se ve simple: tres picos, donde el del medio (cabeza) es más alto que los dos extremos (hombros).
Cómo funciona:
La versión del oso se forma cuando el precio alcanza tres máximos consecutivos, siendo el del medio el más alto. Cuando el precio rompe la línea del “cuello” (soporte horizontal entre los hombros), es una señal de caída.
Ejemplo concreto:
Si la distancia desde la línea del cuello hasta la cabeza = $10, entonces el objetivo potencial de caída también estará a $10 debajo.
Consejos prácticos:
Espera la confirmación en varios marcos de tiempo
Siempre establece el stop-loss por encima de la línea del cuello
No te lances a cada modelo, espera las mejores oportunidades.
Combina con otros indicadores (no es un patrón 100% preciso)
El patrón funciona, pero no es el santo grial. Combínalo con una buena gestión monetaria y las probabilidades de obtener beneficios aumentarán.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Cómo el "Hombro-Cabeza-Hombro" ayuda a los cripto-traders a detectar reversos
El patrón “Cabeza y Hombros” es una de las señales de reversión de tendencia más fiables en el mercado de criptomonedas. Se ve simple: tres picos, donde el del medio (cabeza) es más alto que los dos extremos (hombros).
Cómo funciona:
La versión del oso se forma cuando el precio alcanza tres máximos consecutivos, siendo el del medio el más alto. Cuando el precio rompe la línea del “cuello” (soporte horizontal entre los hombros), es una señal de caída.
Ejemplo concreto: Si la distancia desde la línea del cuello hasta la cabeza = $10, entonces el objetivo potencial de caída también estará a $10 debajo.
Consejos prácticos:
El patrón funciona, pero no es el santo grial. Combínalo con una buena gestión monetaria y las probabilidades de obtener beneficios aumentarán.