El FDIC presenta un marco regulatorio para stablecoins, implementa la Ley GENIUS y establece el requisito 1:1 de reservas y reembolsos en 2 días, aclarando que no aplica el seguro de depósitos.
La Corporación Federal de Seguros de Depósitos de Estados Unidos (FDIC) aprobó el (4/7) un nuevo proyecto de regulación, dirigido a las conductas de los bancos bajo su supervisión y sus entidades afiliadas en la emisión y gestión de stablecoins, y creó el primer marco integral prudencial. Esta medida busca ejecutar la Ley GENIUS, firmada y aprobada el año pasado por la administración Trump, y simboliza un paso clave del gobierno federal de Estados Unidos en la regulación de activos digitales vinculados al dólar.
Según el proyecto, el FDIC definirá a los “Pagadores de Stablecoins con Licencia” (PPSIs). Se espera que estas entidades operen como subsidiarias de las entidades reguladas por el FDIC y deban cumplir estrictos estándares de capital, reservas y gestión de riesgos.
El vicepresidente del FDIC, Travis Hill, señaló en la reunión del consejo que, dado que el uso de las stablecoins en la infraestructura de pagos continúa expandiéndose, este marco está diseñado para hacer frente a posibles riesgos operativos y mantener la estabilidad del sistema financiero. Esta nueva normativa es la segunda ola de acciones regulatorias importantes, después de que en diciembre pasado el FDIC anunciara el procedimiento para que los bancos soliciten emitir stablecoins mediante entidades afiliadas.
Al mismo tiempo, la Autoridad del Control de la Moneda de Estados Unidos (OCC) también ya emitió en febrero de este año el marco regulatorio correspondiente para sus entidades bajo jurisdicción, lo que muestra que los distintos organismos federales de supervisión financiera de Estados Unidos se están esforzando por establecer un sistema unificado de regulación de stablecoins.
En la gestión de los activos de reserva, la propuesta del FDIC exige que las entidades emisoras de stablecoins mantengan reservas completas en proporción 1:1, y que estas reservas estén estrictamente separadas de sus demás actividades. Los activos de reserva que cumplan las condiciones se limitan únicamente a instrumentos de alta liquidez y bajo riesgo, incluyendo: moneda estadounidense, saldos mantenidos en bancos de la Reserva Federal, depósitos en bancos asegurados, bonos del Tesoro de EE. UU. a corto plazo y acuerdos de recompra específicos a un día (overnight). La entidad emisora debe monitorear diariamente los activos de reserva y someterse a auditorías periódicas. Además, la propuesta también establece límites de concentración en la tenencia de reservas para reducir la exposición al riesgo con un único contraparte y asegurar que aún haya capacidad suficiente de reembolso durante presiones del mercado.
En cuanto al mecanismo de reembolso que más preocupa a los inversionistas, la regla fija estándares de servicio claros. La entidad emisora debe publicar una política de reembolso clara y debe tramitar las solicitudes de reembolso dentro de 2 días hábiles. Para mitigar el riesgo de corrida, el FDIC establece que, si el monto reembolsado en un solo día excede el 10% del total en circulación, la entidad emisora debe notificar de inmediato al organismo regulador y podrá solicitar, según el caso, extender el plazo de reembolso. Este mecanismo busca proporcionar transparencia al mercado y, al mismo tiempo, dar aviso preventivo a los reguladores para evitar que los problemas de liquidez de una stablecoin en particular evolucionen hacia riesgos financieros sistémicos.
Además de las reglas sobre activos de reserva, el FDIC también impone requisitos estrictos de capital y operación a las entidades emisoras. Las nuevas entidades emisoras de stablecoins de pago, durante los primeros 3 años de operación, deben mantener al menos 5 millones de capital inicial, y la composición posterior de capital debe basarse principalmente en capital de nivel 1 ordinario. Además de los requisitos legales de capital, la entidad emisora también debe mantener un colchón de liquidez independiente equivalente a los gastos operativos de 12 meses; estos fondos se definen explícitamente como preparación operativa distinta del fondo de reservas de stablecoins. Asimismo, para las entidades emisoras de gran escala con una capitalización de mercado superior a 50 mil millones, el FDIC exigirá revisiones anuales con mayor frecuencia y controles de cumplimiento específicos.
En cuanto a las características del producto, el FDIC traza una línea roja sobre la naturaleza de los rendimientos de las stablecoins. La propuesta limita de forma explícita que la entidad emisora no puede promocionar que los tenedores de stablecoins puedan recibir intereses o ganancias; incluso los incentivos de retribución proporcionados mediante arreglos con terceros deben ser examinados con rigor. Esta normativa refleja la postura de los organismos reguladores al clasificar las stablecoins como instrumentos de pago y no como productos de ahorro. En cuanto a la resiliencia operativa, la entidad emisora debe establecer un sistema integral de ciberseguridad que cubra la gestión de claves privadas, la supervisión de la blockchain, la respuesta a incidentes y la certificación anual de cumplimiento contra el lavado de dinero, para garantizar la seguridad y el cumplimiento en el plano técnico de los activos digitales.
Una de las aclaraciones más importantes dentro de este marco regulatorio es la delimitación del alcance al que aplica el seguro de depósitos. El FDIC indica con claridad que la stablecoin emitida bajo este marco no disfruta de la protección estándar de seguro de depósitos de 250,000 por persona. Esto significa que las reservas que la entidad emisora mantenga en un banco se considerarán como depósitos corporativos de la entidad emisora, y los tenedores de tokens no cuentan con protección individual de seguro. Esta prohibición de un seguro “de penetración” se establece para evitar que el mercado confunda que las stablecoins tienen el mismo respaldo federal que los depósitos bancarios, manteniendo así los límites de riesgo entre las stablecoins y el sistema financiero tradicional.
No obstante, el FDIC también ofrece un trato diferente a los depósitos tokenizados. Si los depósitos bancarios tradicionales solo se presentan en formato técnico tokenizado y, además, siguen cumpliendo la definición legal de depósitos bancarios, entonces aún pueden beneficiarse del tratamiento estándar de seguro de depósitos. Por el momento, esta propuesta ya entró en un período de 60 días de consulta pública. El FDIC solicita retroalimentación del público sobre 144 cuestiones específicas, como calibración de capital, activos admisibles, la prohibición de intereses, entre otras.
A medida que se acerca el plazo de implementación a mediados de 2026 establecido por la Ley GENIUS, los organismos reguladores federales están acelerando la mejora de estas reglas. Al mismo tiempo, el Senado de Estados Unidos también está realizando las negociaciones finales sobre las controversias relacionadas con la retribución por rendimiento de las stablecoins dentro de la Ley CLARITY; la plena institucionalización legal de las stablecoins se ha convertido en un tema central de la política de criptomonedas en EE. UU. para 2026.